PENSÉ: BUENO, YA ESTAMOS… AHORA EL INTERROGATORIO
“Cuando entré en la primera conversación pensé: bueno, ya estamos… ahora me van a hacer 50 preguntas para saber cómo soy.
Ese tipo de cosas me da muchísima pereza.
Pues no.
NEXO me preguntó qué quería conseguir y empezamos a hablar.
Una cosa fue llevando a otra. Me preguntaba algo cuando tenía sentido, yo le contaba otra cosa, volvíamos atrás… bastante normal, la verdad.
En ningún momento tuve sensación de estar haciendo un test ni de tener que contarle mi vida entera para poder empezar.
De hecho hubo un momento que pensé: ah, vale. Me está conociendo mientras hablamos.
Y eso cambia bastante la cosa.”
Álvaro · 34 años · Alicante





